La mistela es una de esas bebidas de nuestra terreta que nos gusta tenerla sobre la mesa. Este delicioso vino dulce es perfecto para compartir con amigos o disfrutar en una ocasión especial. Como aperitivo para abrir boca o para finalizar una buena comida y quedarnos con su dulzura. Sea como sea la elección, debe tener en cuenta cómo servirla.

Una copa pequeña
Una deliciosa mistela de moscatel debe servirse en una copa adecuada. Se recomienda utilizar copas en forma de tulipa, las cuales permiten apreciar mejor los aromas y sabores del vino. Además, es importante tener en cuenta la capacidad de la copa, ya que una más grande puede diluir el sabor de la bebida. Para disfrutarla al máximo decántese por una de pequeñas dimensiones.

 

Fría, muy fría
A diferencia de otros vinos, la mistela de moscatel debe servirse bien fría, a unos -13°C. De esta manera, se potenciarán los sabores y aromas de este fascinante caldo, dejando un sabor dulce y refrescante en su paladar.

Acompáñala de un bocado
Un trocito de queso, una tosta con foie, algunos frutos secos o varias delicadas croquetas pueden acompañarle en su experiencia para maridar de la mejor forma. No debe servir una mistela sin un pequeño o no tan pequeño acompañamiento. Tenga siempre prevista una tapa. También es recomendable maridarlo con platos ligeros como ensaladas o fruta fresca, a gusto del consumidor.

 

Y cuál es el secreto para La Xerna del Mar
Sin duda, para el Restaurante La Xerna del Mar, para que el momento de tomarnos la mistela sea el ideal debe ser después de una buena comida, siempre con compañía y sobre todo saboreando cada sorbo. ¡Un brindis por ustedes!