En La Xerna del Mar, el mar no solo está en el plato, también se cuela en la copa. Y es que en nuestra cocina, donde el Mediterráneo es protagonista, el vino no es un acompañante secundario, sino una parte esencial de la experiencia. Maridar bien no es solo cuestión de gusto, sino de sensibilidad, técnica y respeto por el producto.

¿Qué significa maridar bien?

Maridar es buscar el equilibrio. Es lograr que vino y plato se entiendan, que se potencien mutuamente sin taparse, sin competir. En una cocina como la nuestra —ligada al mar, al producto fresco y de proximidad— esto implica conocer bien los matices salinos, yodados y delicados de nuestros pescados, mariscos y arroces, y combinarlos con vinos que los respeten y los eleven.

 

Nuestros principios de maridaje

En La Xerna del Mar no creemos en reglas fijas. Cada plato tiene su carácter, y cada vino su personalidad. Pero sí seguimos algunos principios básicos:

Textura y cuerpo: un pescado graso como el atún rojo puede agradecer un tinto joven, fresco, incluso ligeramente frío. En cambio, una gamba hervida necesita un blanco delicado, que no invada.

Acidez y frescura: los vinos con buena acidez (como los blancos atlánticos, los Albariños o los Godellos) limpian el paladar y funcionan muy bien con platos marinos.

Salinidad y mineralidad: buscamos vinos que hablen el mismo idioma que nuestros arroces, pulpos o cefalópodos. Vinos que sepan a tierra, pero también a brisa marina.

Equilibrio aromático: un ceviche o un tartar no necesitan un vino potente, sino uno con sutileza y elegancia, que no tape los matices cítricos ni los toques de hierbas frescas.

 

Algunos maridajes que amamos

Nuestra Gamba Roja de Dénia con un espumoso Brut Nature de Xarel·lo: frescor, salinidad y burbuja fina para dejarla brillar.

Arroz meloso de pulpo y alcachofas con un blanco de Malvasía Seca Canaria: estructura y una nota ahumada que abraza el plato.

Lomo de lubina al horno con un Chardonnay afinado en lías: cremosidad y volumen sin perder la elegancia.

 

Una experiencia en cada copa

Nos gusta que cada comida en La Xerna del Mar sea un viaje. Y para eso, nuestros vinos están seleccionados con mimo, buscando pequeñas bodegas, proyectos con alma, vinos con identidad. Trabajamos con referencias locales, nacionales e internacionales, pero todas tienen algo en común: respeto por la tierra, la uva y el equilibrio.

Te animamos a dejarte guiar. Pregunta por nuestras recomendaciones. Y si te apetece ir más allá, en breve lanzaremos catas maridadas donde podrás descubrir por ti mismo cómo cambia un plato con el vino adecuado. Porque aquí, en Dénia, sabemos que el mar tiene muchas formas de hablar. Y una de ellas, sin duda, está en el vino.